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Patos Salvajes - Ocio para jóvenes con discapacidad cognitiva

Carmen Vidal Mora

Descripción del proyecto

Patos Salvajes es una idea que busca calidad de vida. Hacemos actividades de ocio los fines de semana, para un grupo de jóvenes con discapacidad cognitiva leve, es decir, personas con un grado importante de autonomía personal, pero con una inmadurez en el desarrollo que los hace necesitar de mucho apoyo y supervisión.

Es esencial para el crecimiento personal y desarrollo de su propia identidad que realicen actividades donde los padres o familiares NO estén presentes, ya que no podemos ser “ese amigo de su misma edad” o “formar parte de su grupo “.

Por eso, nuestros voluntarios son personas jóvenes, de edades similares (17-27 años), que apoyan las actividades como “hermanos mayores”, nunca como monitores o terapeutas. También es importante porque, aunque muchos jóvenes con discapacidad cognitiva han estado integrados en centros escolares regulares hasta la ESO, a partir de los 18 años pasan a centros de educación especial y dejan atrás la interrelación cotidiana con otros jóvenes para entrar de lleno en el universo de personas especiales.

Este proyecto mantiene a jóvenes de realidades distintas en contacto, es sobre amistad, risas, pertenencia, compañerismo, compartir, jugar, crecer, dar, recibir. También es solidaridad, tolerancia, respeto a las diferencias, paciencia, generosidad, escuchar, enseñar y aprender. Hay un equipo profesional responsable de la planeación y desarrollo de las actividades, así como de la seguridad de todos. Uno de nosotros está siempre presente en cada una de las salidas del grupo.

Mis mayores logros

EL MÁS IMPORTANTE es haber logrado que un grupo de jóvenes con discapacidad cognitiva que se sentían solos y que su única alternativa de ocio era con su familia, hoy tengan amigos de verdad. Que se sientan valiosos y queridos, que se les echa de menos si no están, que tengan con quién hablar de quién les gusta o de lo pesada que es su madre, con quienes celebrar su cumple, chatear o ir a comer una pizza… Que lo pasen tan bien que estén esperando con ansia el fin de semana para salir y estar con todos los demás, que disfruten de tener amigos, no cuidadores. Muchos padres nos dicen que antes de Patos, sus hijos nunca habían tenido un amigo, sólo compañeros de aula en días de cole.

OTRO LOGRO SIGNIFICATIVO es que la mayoría de los jóvenes voluntarios han llegado a ser amigos sinceros de los jóvenes con discapacidad cognitiva. Al conocerlos y apoyarlos, han desarrollado relaciones valiosas que van mucho más allá de un mero acto solidario.

TAMBIÉN HEMOS LOGRADO tranquilidad para los padres y familiares al ver a sus hijos felices y seguros, mientras ellos tienen periodos de descanso y tiempo para sí mismos.

Cuanto tiempo llevo con el proyecto

Empezamos a desarrollar la idea en octubre de 2006, pero hasta abril de 2007 logramos iniciar las actividades en forma regular. En la actualidad somos una familia super-numerosa: 37 personas con discapacidad cognitiva, 20 voluntarios, y 3 profesionales del equipo responsable.

La mayor parte del grupo inicial se mantiene tanto en las personas con discapacidad como sus “hermanos mayores”. El equipo responsable sigue siendo el mismo desde que iniciamos el proyecto.

A que renunciaría por mi sueño

Los jóvenes voluntarios son el motor de Patos Salvajes y la diferencia entre el éxito y el fracaso del proyecto. Siempre han sido extraordinarios. Empezaron a venir cuando estaban en la ESO, adolescentes que, en teoría, estarían más preocupados de amigos, videojuegos y encontrarse a sí mismos que en ayudar a los demás, pero VINIERON Y SE QUEDARON, y nos dieron su tiempo y sus ganas y su alegría.

Hoy en día, están terminando la universidad o trabajando, unos están viviendo en otras ciudades o países, incluso algunas se han convertido en madres pero siguen viniendo a Patos, en mayor o menor medida dependiendo de la complejidad de su situación personal, pero siguen dando su tiempo y su afecto a estos jóvenes con discapacidad cognitiva, ayudando a mantener su inclusión en la vida real.

Creo que todos los que hacemos posible el proyecto, damos lo mismo: tiempo y afecto. Al ser actividades de fin de semana, robamos tiempo a la familia, al descanso y a nuestro ocio, pero NINGUNO sentimos que “renunciemos” a nada, por el contrario: es un privilegio ser parte de este todo. Fran, uno de nuestros maestros, lo expresa por todos: “Soy un pato por convicción, porque creo en ellos y creo en la importancia de compartir. Me aportan frescura, entusiasmo, ilusión, diversión, cariño, amistad. Es un regalo como persona y como maestro poder verles disfrutar con sus compañeros y con las actividades que realizamos”

Mi objetivo

Muchas personas con discapacidad cognitiva tienen dificultades con sus habilidades sociales y lenguaje, lo que les complica el tener una vida plena que incluya tener amigos, enamorarse, aprender, crecer, entender lo que significa dar, entender lo que significa cuidar a las personas que quieres, sentirse apreciado y parte de un grupo. Cosas que los familiares y maestros no les pueden dar, por mucho que lo deseen. Y a la vez, es una realidad que para desarrollar cualquier actividad fuera del entorno familiar o escolar, necesitan una estrecha supervisión y apoyo. Por ello, nuestros fines son:

  • Crear un espacio de convivencia que permita a los jóvenes con discapacidad cognitiva, desarrollar y fortalecer lazos de amistad, disfrutando de la experiencia de compartir, dar y recibir, expandiendo sus oportunidades de elección y autodeterminación.
  • Apoyar la satisfacción personal y salud emocional de jóvenes con discapacidad cognitiva, con acciones recreativas y culturales altamente divertidas.
  • Reforzar la autonomía de los jóvenes con discapacidad cognitiva, tanto en la vida personal como en la social.
  • Evitar las etiquetas sociales y fomentar la inclusión en nuestra sociedad. • Alentar actitudes positivas y conciencia social en los jóvenes.
  • Promover el voluntariado en los jóvenes a través de su participación en nuestras actividades y en otras causas de interés social, fomentando la solidaridad y participación social responsable, y la satisfacción de ayudar a los demás.
  • Participar en el desarrollo de una sociedad que incluyan a TODOS los individuos.

Qué me falta para alcanzar mi meta

Nuestra meta no es una cumbre que se corona y ya hemos terminado. Nuestro proyecto llena espacios importantes que forman parte de la vida de las personas. Nuestra forma de enfocar el grupo, funciona. Las personas con discapacidad cognitiva que vienen, rara vez se van, incluso cuando ya han logrado tener una vida social sin nuestra ayuda, siguen viniendo alguna vez. Y los voluntarios también.

Necesitamos seguir haciendo lo que hacemos en Patos Salvajes. PERO también necesitamos compartirlo y ayudar a otras personas, formando nuevos grupos como el nuestro, ya que constantemente tenemos llamadas de familias que quieren que sus hijos vengan a Patos Salvajes, y este grupo no puede crecer más por calidad y seguridad. Necesitamos más recursos económicos y voluntarios.

Qué apoyos tengo

El mayor apoyo que tiene el proyecto es, como ya hemos comentado antes, nuestros jóvenes voluntarios. Económicamente el proyecto funciona así: Realizamos actividades de septiembre a junio, lo que resulta en unos 32 sábados por ciclo, más un viaje anual de 3 días. Cada persona con discapacidad cognitiva paga sus gastos, como todo el mundo. No esperamos que nadie financie el ocio de nadie.

Nuestro presupuesto se usa para gastos de voluntarios, materiales de actividades, seguros, gastos administrativos, formación y becas para algunos participantes de escasos recursos. No cobramos nada a los participantes. Los padres, familiares y amigos ayudan en los eventos con los que financiamos el proyecto: rastrillo y lotería de navidad, Torneo benéfico de golf, y venta de camisetas, sudaderas y calendarios de nuestra marca Patos Salvajes. Algunas empresas que nos conocen, nos hacen precio especial en sus servicios, lo que nos beneficia en las salidas con el grupo. Ocasionalmente recibimos alguna donación de las familias o amigos.

Por qué deberia ser el elegido:

QUE DICEN ALGUNOS PADRES…

1. “Hola Carmen: Nuestra opinión puede que no sea muy objetiva, porque adoramos a "los patos salvajes" y cualquier actividad que se proponga nos parece bien. La importancia que tienen para la propia realización de los chicos es impresionante, al menos en el caso de Laura, que está pendiente de las salidas con una ilusión... Un fuerte abrazo para ti y para los que hacéis posible este PROYECTO. Yano”

2.“ ¿Qué significan para mi “Los Patos”? Una gran tranquilidad al saber que nuestra hija tiene un objetivo para los fines de semana, que supone diversión, amistad, socialización, experiencias, que le proporcionan mucha satisfacción, pues para Marta las amistades son la catapulta que le dan seguridad en sí misma para otras actividades. Con ellas se siente bien. Por otra parte, los veo como un proyecto altruista, bien organizado, pensado para que disfruten de las cosas como todo el mundo, no como “discapacitados”, lo cual nos coloca en el centro del universo y no a la cola. Y siempre se cuenta con nuestras opiniones. Con respecto a los profesores y voluntarios, siento por ellos una gran admiración y respeto, por volcarse con nuestros hijos y dedicarles su tiempo. Susana”

3. “¿Qué significa Patos para nosotros? He preguntado a mis hijos y Alfonso me ha respondido: "Me encanta mucho Patos porque vamos a los Bomberos". Belén ha dicho: "Me gusta porque voy con los amigos y tomamos algo por ahí". Para ellos, Patos es mucho más, pero esto es su manera de expresarlo. También es mucho más para su padre y para mí. Pero para resumirlo, sería satisfacción y tranquilidad. Me siento satisfecha cada día que veo que se van tan contentos con sus amigos como cualquier otro chico de su edad. La tranquilidad de que los va a cuidar y proteger. Estamos felices con este grupo tan maravilloso que habéis hecho. Gracias Fran y Alberto por todo lo que están haciendo por nosotros. Gracias Carmen por esa energía y esa cabeza llena de ideas geniales de la que tan beneficiados salimos. Gracias a los chicos voluntarios que dedican su cariño y tiempo a hacer que nuestros hijos se sientan estupendos y se diviertan con gente de su edad. Un abrazo muy fuerte. Alicia”

Y ALGUNOSVOLUNTARIOS

1. “Soy Marta y conozco a los Patos Salvajes desde 2009, cuando etaba en la ESO. El primer día que fui tuvimos taller de cocina con Albert, me acuerdo perfectamente de la vergüenza que me daba entrar y ver a todos esos chicos que eran amigos entre ellos, que me sonaban del colegio, pero con los que había hablado muy pocas veces; también me acuerdo de lo rápido que supieron aceptarme y de lo felices que eran y que hacían a los demás. Ese día descubrí que uno podía pasarlo bien con cosas insignificantes como lavar una lechuga o cortar un poco de fruta, y que trabajar en equipo era muchísimo más divertido que hacer cosas uno solo. Me encantó y repetí al sábado siguiente, y al siguiente, y al siguiente… Para mí los Patos Salvajes son las personas más especiales que he conocido en la vida, porque saben hacer de los detalles más pequeños cosas muy grandes. Egoístamente voy porque lo que recibo es muchísimo mayor de lo que doy, incluso los días en los que me encuentro más cansada o más me cuesta madrugar. También voy porque lo considero como otro grupo más de amigos, porque creo que estoy haciendo algo bueno con mi tiempo libre, y porque aprendo cada día más de ellos y con ellos. Cuando voy con estos chicos a cualquier parte termino sintiendo una tranquilidad y una paz tremenda, me siento mejor, me relajo y me olvido de preocupaciones que puedo tener por cosas que, en realidad, no importan; porque si tienen una virtud enorme es que no se preocupan por tonterías, y saben aprovechar las cosas mucho mejor que yo. Personalmente, gracias a los “Patos”, creo que en este último año he aprendido a ser más tolerante y comprensiva con la gente que me rodea, a no darle tanta importancia a cosas que no lo son, y a disfrutar un poquito más de cada día."

2 .“¿Por qué soy voluntario en Patos Salvajes? - Porque desde la primera vez que fui me gustó mucho el proyecto, las actividades, poder ayudarles y estar con ellos. - Porque me divierto y me rio con ellos. - Porque todos, tanto los patos grandes como los pequeños, diferentes unos de otros, son unos chavales simpáticos y muy cariñosos que hacen que te sientas en grupo, unidos todos juntos. - ¡Porque los quiero! - Y, porque después de tanto tiempo, yo también soy un pato. Un beso, Merce”

3.“ Como muchas de las personas de hoy en día, veía a estos chicos con algo de extrañeza o pena. Lo que nunca pensé fue que cuando empezase a conocerles, a compartir los días con ellos, a jugar, a divertirnos con las cosas más simples, me daría cuenta, que ellos valen mil veces más, que muchas de esas personas que les miran con extrañeza, pena o incluso desprecio por creerse mejor que ellos. Gracias a todos ellos he aprendido a divertirme con las cosas más pequeñas, a vivir los momentos con una intensidad diferente, a demostrar mis sentimientos sin ningún tapujo, a disfrutar de los momentos más insignificantes. Pero eso si, siempre con una enorme sonrisa y un montón de cosas más que si dijese, llenaría hojas y hojas. Mi comienzo como voluntaria, empezó siendo como una curiosidad y termino siendo una pasión. Cuando estoy con ellos se me olvidan todas preocupaciones o cosas que me puedan pasar durante la semana, aunque sea por un par de horas, y sinceramente, para mi, los patos son lo mejor que me pudo pasar en mucho tiempo, y me considero afortunada por haber sido la primera voluntaria en vivir y disfrutar todas esas cosas que los demás cuentan. Ahora que me está siendo imposible asistir a las actividades como antes, y me da mucha pena, pero me alegra el saber que nuevos y viejos voluntarios siguen estando ahí a pie del cañón para hacer que estos chicos, que valen mucho, sonrían y se sientan especialmente como uno más. Vanesa”

Más información:

El ocio y los amigos llenan una parte importante de la vida que muchas veces olvidamos valorar. Lo más difícil de este proyecto, es todo el trabajo atrás de las actividades para que la experiencia sea auténtica y natural para los participantes. El reto está en hacer un proyecto que los que lo disfrutan NO sientan como proyecto. Esto es lo complicado de la verdadera inclusión. Hacen falta más proyectos, más ideas y más personas. Y también más personas y empresas que ayuden a lograrlo. Agradecemos la oportunidad de vuestra iniciativa .